El Ayuntamiento continúa avanzando en su compromiso con la sostenibilidad y la economía circular con la puesta en marcha de un programa de formación especializado en la reducción del desperdicio alimentario en comedores escolares, una nueva fase del proyecto europeo LIFE GreenMe5, que tendrá una duración de 20 horas y está dirigido a centros escolares, empresas de catering y personal técnico municipal.
La concejal de Gobierno Abierto, Promoción Económica y Empleo, Mercedes Bernabé, acompañada de la directora del CEIP Nuestra Señora de Cortes de Nonduermas, María Dolores Pérez, ha presentado esta nueva fase del proyecto.
"Murcia está demostrando que es posible liderar políticas innovadoras en sostenibilidad. LIFE GreenMe5 nos permite aplicar soluciones reales y medibles. No se trata de una acción puntual, sino de generar herramientas permanentes que permitan reducir el desperdicio de forma estructural", ha señalado la concejal de Gobierno Abierto, Promoción Económica y Empleo, Mercedes Bernabé.
Un programa formativo de 20 horas con enfoque práctico
La nueva fase del proyecto consiste en un programa formativo especializado de 20 horas, dirigido a personal de centros educativos, empresas de catering y técnicos municipales. La formación tendrá un formato flexible, combinando sesiones online y una sesión presencial final, y abordará contenidos como la introducción al desperdicio alimentario, el diagnóstico en centros escolares, estrategias preventivas y correctivas, participación de la comunidad educativa y evaluación del aprendizaje.
Como resultado, los participantes recibirán una guía práctica en formato físico y digital, pensada como herramienta reutilizable para facilitar la mejora continua en la gestión de los comedores.
Seis auditorías y estrategias adaptadas a cada centro
Antes del inicio de la fase formativa, el Ayuntamiento ha desarrollado un trabajo técnico previo en seis centros educativos del entorno de Conexión Sur, donde se han realizado auditorías específicas para analizar la cantidad y tipología de alimentos desperdiciados y los procesos de compra y servicio, así como los hábitos de consumo del alumnado.
A partir de ese diagnóstico, se han diseñado seis estrategias personalizadas, adaptadas a la realidad de cada centro, con medidas preventivas y correctivas orientadas a optimizar recursos, mejorar la gestión de alimentos y reducir la generación de residuos.
La edil Bernabé ha destacado que "el proyecto se está desarrollando con rigor técnico, ya que primero analizamos la situación concreta de cada centro, después diseñamos estrategias específicas y ahora damos el siguiente paso con la formación para garantizar su correcta aplicación".
De forma complementaria, el Ayuntamiento ha llevado a cabo una encuesta sobre desperdicio alimentario en hogares del municipio, en la que han participado residentes de distintos barrios y pedanías. Este estudio ha permitido conocer hábitos de compra, planificación y conservación de alimentos en el ámbito doméstico, así como la percepción ciudadana sobre el desperdicio alimentario. Los resultados han servido para reforzar el enfoque educativo del proyecto y promover una visión integral que abarque tanto el ámbito escolar como el familiar.
Esta actuación se enmarca en el proyecto europeo Lifegreenme5, financiado por el programa LIFE Programme de la Comisión Europea.