Lo que hoy denuncia públicamente el sindicato también lo hemos advertido desde este grupo municipal en numerosas ocasiones. Hay demoras injustificadas en las tomas de posesión, ofertas de empleo público paralizadas desde 2018, incumplimientos de derechos laborales básicos, retrasos en la carrera profesional, bajas sin cubrir, vacantes sin resolver, además de un diálogo social prácticamente bloqueado.
En la moción presentada el pasado mes de junio, el Grupo Socialista ya reclamó al Gobierno local un informe detallado de todos los procesos selectivos pendientes y un Plan de Recursos Humanos que permita identificar las necesidades reales del Ayuntamiento, cubrir vacantes, reforzar servicios y poner fin al caos y la improvisación.
Este caos no solo perjudica a los trabajadores y trabajadoras municipales, también afecta directamente a los vecinos y vecinas de Murcia, porque cada plaza sin cubrir, cada baja sin sustituir y cada derecho incumplido debilita los servicios públicos y deteriora la atención que reciben los ciudadanos. Una realidad especialmente grave.