La Plataforma Ciudadanos por el Transporte Público denuncia el olvido y la marginación a las pedanías por parte del Ayuntamiento

La Plataforma Ciudadanos por el Transporte Público lamenta la marginación que sufren las pedanías por parte del Ayuntamiento de Murcia que sólo se preocupa de sus 'autobuses coloraos' mientras miles de vecinos siguen sufriendo un servicio de autobús obsoleto, con horarios inhumanos y encima más caro que el de la ciudad.

Han pasado ya ocho meses desde que se produjeron los recortes de líneas y el concejal de Transportes no ha hecho nada por recuperar las líneas que se suprimieron con los recortes de la Consejería de Obras Públicas dejando incomunicada a zonas como la Ermita del Rosario y produciendo un deterioro general en todas las pedanías, con frecuencias desmedidas para un servicio público, señala este movimiento ciudadano.

Además, la Plataforma recuerda que los vecinos de pedanías siguen pagando un precio más caro por el autobús. No sólo el billete sencillo cuesta 1,50 euros mientras en la ciudad vale 1,05 euros sino que el billete de pedanía con bono cuesta 1,35 euros, exactamente el doble en ciudad que con bono cuesta 0,70 euros.

La Plataforma Ciudadanos por el Transporte Público está formada por organizaciones vecinales, de consumidores y usuarios, sindicales y políticas que han aunado esfuerzos para trabajar por un transporte público y social, seguro y sotenible para el municipio de Murcia.

Noticias de Murcia

El Ayuntamiento comienza los trabajos de campo para redactar los proyectos que presentará al Ministerio, un avance decisivo para impulsar una de las mayores transformaciones de la movilidad del municipio

La alcaldesa Rebeca Pérez preside por primera vez el Consejo de Administración de Aguas de Murcia, donde se ha certificado la culminación del Proyecto AQUA3 de digitalización hídrica, con la instalación de 15.000 contadores inteligentes

La concejala Esther Nevado pide a Alcaldía que investigue lo ocurrido en el Consejo Social de Servicios Sociales celebrado ayer y que garantice que los espacios institucionales no se usen para hablar de asuntos orgánicos de ningún partido político